Fujimorismo intenta reescribir la historia a través del currículo escolar
La presidenta Keiko Fujimori presentó este 14 de septiembre el nuevo Plan Nacional de Educación 2026-2031, un proyecto que busca cambiar los textos escolares para imponer una versión oficial sobre los años ochenta y noventa.,Durante la presentación del documento, la mandataria argumentó que la enseñanza debía prescindir de interpretaciones políticas y centrarse en datos concretos. Por ello, el Ejecutivo respaldó la exclusión del concepto conflicto armado interno bajo el pretexto de “erradicar la ideología”.,“La currícula tiene que modernizarse, no tiene que tener ideología. Tiene que tener datos, estadísticas, información real", señaló Fujimori.
En esa misma línea, el ministro de Educación, José Antonio Chang, apoyó la medida y manifestó que el Estado eliminará cualquier visión o interpretación política sobre los años de violencia que vivió el país.,“Vamos a retirar de la currícula nacional todo tipo de ideología. No debe haber una interpretación ideológica de la historia. Nosotros vamos a recurrir al rigor de la historia científica para que nuestros niños tengan acceso a ello.
Y que su pensamiento crítico les de su opinión. Pero nosotros no vamos a manejar ideológicamente ningún tipo de pensamiento".,El funcionario también cuestionó que se catalogara este tramo de la historia como conflicto armado interno y rechazó la complejidad de aquellos años al ignorar los abusos cometidos por agentes del Estado.,“Vamos a retirar toda interpretación que se haga muchas veces interesada de la historia: El tema de las luchas que algunos consideran una guerra civil. En realidad hubo terrorismo sencillamente y creo que eso hay que señalarlo como un hecho histórico pero no como una connotación ideológica".,Frente a estas declaraciones, el historiador José Ragas advirtió para La República que esta estrategia del Ejecutivo intenta manipular la historia para construir un relato a favor del Estado, apelando a una supuesta objetividad y a la “erradicación de la ideología”.,El especialista señaló que el gobierno busca simplificar el pasado para evitar las responsabilidades que tiene el primer régimen fujimorista.
"Hay un esfuerzo deliberado por blanquear un periodo y blindar las responsabilidades políticas de esa administración, evitando que las nuevas generaciones entiendan que los crímenes del Estado también formaron parte de esa tragedia”.,El historiador añadió que esta nueva narrativa reduce el conflicto a la etiqueta de “terrorismo” para ocultar los abusos cometidos por las fuerzas del orden.,"El problema con ese concepto es que omite deliberadamente las acciones del Estado que tuvieron lugar, que fueron muy importantes en el combate a la violencia política y que llevaron también a abusos y a una serie de violaciones de derechos humanos que ya todos conocemos".,Frente a estos intentos de imposición, el historiador advirtió sobre el peligro de privar a los ciudadanos de las herramientas necesarias para comprender la historia.
"Lo que hace el gobierno actual no es de ninguna manera una propuesta neutral [...] es ideología pura lo que están haciendo, y en ese sentido no amerita ningún tipo de respaldo".,Asimismo, el experto apuntó que esta modificación curricular responde a una agenda política impulsada desde sectores afines al oficialismo desde hace varios años.,“Esto es parte de un esfuerzo que hay desde hace mucho tiempo de introducir, por ejemplo, un curso de historia del terrorismo —planteado hace algunos años por una legisladora fujimorista—, y también se ve que es parte de una suerte de estrategia de atacar el informe de la Comisión de la Verdad y de negar las responsabilidades institucionales".,El historiador también sostuvo que la imposición de este relato en las aulas atenta directamente contra el desarrollo del pensamiento crítico en las nuevas generaciones.
,“Lo que se pierde no tiene que ver solamente con esos intentos torpes de borrar un periodo, sino también un elemento básico y fundamental de la ciudadanía: el pensamiento crítico. El hecho de no permitir a la ciudadanía conocer su pasado y establecer su propio criterio es muy grave".